Cómo disminuir el porcentaje de rebote de tu sitio web

El efecto rebote de un sitio web, también conocido por su terminología en idioma inglés Bounce Rate, está definido básicamente por el porcentaje de abandono que se produce cuando un navegante sale de un sitio web luego de haber visto solamente la primer página a la que accedió.

Llevando esto a un lenguaje más comprensible, esta medición se relaciona con el éxito, o no, que ha tenido el sitio para lograr que el visitante lo recorra luego de ver la primera página a la que accedió. En este sentido es importante destacar que los usuarios no siempre ingresan a un sitio por la puerta grande, es decir la home del site, sino que pueden hacerlos a través de diferentes búsquedas o enlaces a cualquiera de las páginas que lo componen. Por esta razón, es importante lograr que un visitante tenga opciones de acceso a más información desde todas las páginas del sitio.

Lo mejor que puede ocurrirle a un sitio es tener un porcentaje de rebote bajo, esto quiere decir que, en general, cuando un navegante llega a él lo encuentra lo suficientemente atractivo como para seguir viendo el contenido que ofrece.

En mi experiencia analizando sitios y especialmente al escribir mi libro Webmaster Profesional probé diferentes sistemas para medir las estadísticas de los sitios web. Dentro de las opciones gratuitas, debo reconocer que una opción muy interesante para poder medir el nivel de rebote de un sitio es Google Analytic, ya que nos provee una serie de herramientas que nos ayudarán a comprender como se mueven los navegantes y tener datos estadísticos claros de los lugares más visitados y dónde se producen principalmente los abandonos.

Claro que la mejor solución para no tener que lamentar un alto porcentaje de abandonos es evitar que eso ocurra. Para lograrlo, a continuación veremos siete tips que nos ayudarán a que disminuyan la cantidad de rebotes en un sitio web.

1. Crear una estructura de sitio clara, brindándole al usuario facilidad para acceder a las secciones y a los contenidos. Esto debería tomarse como el ABC al comenzar a definir un sitio, pero muchas veces se pierde de vista o sólo se lleva a cabo en la página principal. Como vimos antes, esto es un error, el usuario puede entrar al sitio por cualquiera de las puertas que tiene abiertas, esto quiere decir que todos los artículos y secciones deben ofrecer facilidad y claridad de acceso al resto de los contenidos, sin abusar de esto, claro.

2. Ofrecer contenidos de calidad. Parece obvio, pero no deja de ser fundamental. Si el navegante ingresa a leer un artículo y lo que encuentra es pobre en cuanto a forma y contenido, lo más probable es que abandone el sitio, incluso antes de terminar de leer ese artículo.

3. Mostrar enlaces a contenidos relacionados. Esto es muy importante en las páginas internas para lograr llamar la atención a los lectores. Si alguien ingresa por un tema en particular, hay que buscar las diferentes herramientas que podamos encontrar para ofrecerle enlaces a otros temas que le puedan resultar útiles y afines.

4. No buscar engañar al usuario. Si promovemos contenidos de nuestro sitio en otras web o si contratamos algún sistema de campañas, no es bueno inducir al usuario a que ingrese a nuestro sitio publicando contenidos que no ofrecemos. Los métodos de engaño pueden hacer que algún usuario acceda al sitio, creyendo que encontrará algo, pero al darse cuenta que no está lo que buscaba saldrá inmediatamente. Esto no ayudará de ninguna manera a una conversión exitosa y, desde ya, es una práctica desleal.

5. Tener cuidado con la diversificación de contenidos. Cada sitio debe encontrar su nicho. Si bien hay casos donde se pueden ofrecer diversos contenidos hay que estar atentos si esto no perjudica al sitio, haciendo que el usuario no se identifique con lo que encuentra y termine abandonando la web luego de leer el primer artículo, al no encontrar otros contenidos de su interés. Si nuestro proyecto es un sitio, portal o foro que necesariamente ofrece diversidad de contenidos, hay que apoyarlo con otras técnicas para mantener el interés del usuario en las otras opciones que se ofrecen.

6. Ofrecer un diseño agradable. Si nuestro sitio es un festival de colores agresivos, poco amigables para la vista y ofrecemos texto con tipografías poco legibles, gentilmente estamos invitando al usuario a que busque otros rumbos. Cuando lo que importa es el contenido, es fundamental asegurarnos que sea legible y que no existan elementos que molesten o distraigan al lector.

7. Rapidez de carga. No hay nada más desmotivante para alguien que intenta acceder a un contenido de un sitio, que esperar una eternidad para que cargue la página. Un sitio lento, con páginas que tardan una vida en cargar, nos asegurarán que el navegante se vaya antes de llegar a leer el primer artículo.
Estas son algunas de las prácticas que nos ayudarán a disminuir el efecto rebote en un sitio web, pero a ellas debemos agregarles las propias que vayamos encontrando para hacer más atracitivos los contenidos ofrecidos de cara al usuario, que, en defitnitiva, es el que elige que desea ver y que no.

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